Geriátricos y sociedades gastronómicas

Así, sin más.

A ver si adivinas en qué se parecen algunos geriátricos y algunas sociedades gastronómicas.

Pues es un poco macabro. 

Pero te lo cuento.

Para que entre un nuevo miembro, tiene que morir uno que esté dentro.

Es un mecanismo así de simple.

Salir uno en caja de pino antes de dejar entrar a otro.

Lo puede llegar a entender hasta un adolescente actual.

Y claro, siempre hay pretendientes revoloteando por si acaso. Están preparados para ofrecerse en cuanto hay problemas de salud.

Pues en algunas ventas, si no hay problemas de salud en la relación entre una empresa cliente y su proveedor actual, es casi imposible entrar.

Entonces, un buen vendedor, tiene que descubrir esos problemas en sus visitas a la empresa.

Tiene que ponerse en modo “tiburón” y oler la sangre.

No se le puede escapar cualquier fisura en la relación comercial que haya entre la empresa objetivo y su proveedor actual de productos o servicios.

Si durante una visita comercial, el potencial cliente suelta algún comentario que deje entrever algún problema, sería pecado mortal que el vendedor no explotase esa vía de entrada.

Ojo, a veces el interlocutor que tenemos delante parece bastante hermético y no suelta prenda.

Pero te puede dar una pista si hace alguna pregunta sobre lo que le ofrecemos.

Esa pregunta puede dejar asomar algún aspecto en el que no está tan contento como dice con su situación actual.

Ahí es donde debemos centrar nuestros esfuerzos a la hora de atacar comercialmente a esa empresa objetivo. 

En esa brecha por la que sale sangre.

No dejes pasar esa oportunidad.

Espero que te sirvan estas líneas para estar atento en tus próximas visitas comerciales.

Suerte.

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